
Artículo:
El presidente José Jerí compareció este martes ante el Congreso de la República con el objetivo de aclarar las denuncias relacionadas con presuntas reuniones no consignadas en su agenda oficial, conocidas mediáticamente como el caso “Chifagate”. La sesión se desarrolló en un clima de alta confrontación política, con parlamentarios de diversas bancadas exigiendo explicaciones detalladas sobre los encuentros sostenidos con empresarios extranjeros y el posible impacto de estos en decisiones gubernamentales.
Durante su intervención, el mandatario negó haber incurrido en irregularidades y sostuvo que las reuniones cuestionadas no tuvieron carácter oficial ni implicaron compromisos del Estado peruano. Asimismo, afirmó que las acusaciones forman parte de una estrategia de desgaste político en un contexto marcado por la proximidad del proceso electoral y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.
No obstante, congresistas de la oposición consideraron insuficientes las explicaciones brindadas y reiteraron la necesidad de profundizar las investigaciones, tanto en el ámbito parlamentario como en el Ministerio Público. El caso ha reavivado el debate sobre la transparencia en el ejercicio del poder y ha intensificado la crisis política que atraviesa el país, con eventuales escenarios de censura o vacancia aún en evaluación dentro del Legislativo.

