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Durante una visita oficial a la región Ica, el presidente de la República, José Jerí, afirmó que las cifras de delitos y denuncias policiales «han comenzado a descender» como resultado del trabajo coordinado entre el Poder Ejecutivo, la Policía Nacional del Perú, las Fuerzas Armadas y las autoridades locales en el marco del estado de emergencia vigente. Las declaraciones constituyen un cambio de postura respecto a su anterior reconocimiento de las dificultades en la lucha contra la criminalidad, marcando un tono de mayor optimismo sobre los avances de su gestión en seguridad ciudadana.
«En algunos indicadores los resultados son bastante importantes y positivos, porque se ha logrado una disminución», expresó Jerí tras supervisar el Centro de Comando, Control, Comunicación, Cómputo y Monitoreo (C5) de Ica. Sin embargo, el mandatario fue cauteloso al reconocer que «en otros casos, todavía existen aspectos que no se han controlado de la manera adecuada», revelando que los avances son selectivos y no abarcadores en todos los frentes delictivos.
Precisiones sobre los Resultados: Aún en Validación
El presidente fue específico en sus matizaciones: «En algunos ítems de delitos, las cifras, felizmente, ya han comenzado a descender; se va a presentar oficialmente en los próximos días». Esta redacción sugiere que no toda la criminalidad ha retrocedido, sino solo determinados tipos de delitos, aunque Jerí no especificó cuáles son esos «ítems» concretos que registran mejoras.
Jerí explicó que los datos aún se encuentran en proceso de validación. «Actualmente, estamos validando por tercera y cuarta vez la información sobre el estado de emergencia, con el objetivo de contar con datos exactos y precisos», precisó el mandatario. Esta aclaración refleja el rigor que, según sus palabras, el Ejecutivo busca aplicar antes de presentar públicamente las cifras oficiales, aunque también plantea interrogantes sobre la confiabilidad de los números preliminares.
Contexto de Debilidad Institucional Heredada
En un esfuerzo por contextualizar los resultados modestos, Jerí enfatizó que al asumir la presidencia de transición encontró «un país con instituciones seriamente debilitadas, con limitadas capacidades de respuesta y un alto nivel de desmotivación». Argumentó que «no resulta sencilla de revertir en el corto plazo» esa situación heredada, lo que explicaría por qué algunos indicadores aún no muestran mejoras significativas.
El mandatario subrayó que su gobierno actuó «de manera inmediata» sobre el sistema penitenciario como uno de los principales focos del problema criminal, implementando intervenciones constantes en establecimientos penitenciarios y supervisando patrullajes. Afirmó estar «concentrados en la prioridad que es combatir la inseguridad ciudadana», en un tono defensivo frente a las críticas sobre la persistencia del crimen.
El Plan de Seguridad Ciudadana Pendiente
Jerí anunció que en los próximos días presentará un balance oficial del estado de emergencia en Lima y Callao, el cual servirá como preámbulo a un nuevo Plan de Seguridad Ciudadana integral. Este plan, según explicó, busca reforzar la capacidad estatal de respuesta mediante un enfoque preventivo basado en inteligencia.
El mandatario indicó que la presentación se dará «antes o el mismo día» del lanzamiento formal del plan de seguridad, promediando que tal evento concluya dentro de enero de 2026. La demora en la publicación de cifras exactas ha generado cuestionamientos sobre si estos números buscan alinearse con el anuncio del plan para maximizar su impacto político.
Pisco en Emergencia y Coordinación con Transportistas
Durante su visita a Ica, Jerí anunció además que la provincia de Pisco será declarada en estado de emergencia por inseguridad ciudadana, cumpliendo un compromiso previo. Esta medida se integrará dentro del plan de seguridad nacional que el Ejecutivo presentará este mes.
Consultado sobre posibles paralizaciones del sector transporte, Jerí afirmó mantener «coordinación estrecha» y comunicación constante con los gremios del sector a través del Ministerio del Interior y la Policía Nacional. Reconoció que «lamentablemente, hay ocasiones en las que los delincuentes actúan de manera sincronizada con el afán de desestabilizar», sugiriendo que algunos ataques responden a movimientos coordinados de las bandas criminales.
Contraste con las Realidades de Campo
A pesar de las declaraciones presidenciales, la realidad en las calles presenta un panorama diferente. 2025 cerró como el año con más homicidios en la historia reciente del Perú, con 2.213 casos, de los cuales 444 ocurrieron durante el gobierno de Jerí en apenas 82 días, lo que representa un promedio de 5.55 asesinatos diarios, cifra superior a la de su predecesora Dina Boluarte. Transportistas y comerciantes continúan siendo víctimas de extorsionadores y sicarios, manteniendo una percepción de inseguridad persistente a pesar de los operativos anunciados.
Jerí ha presentado previamente cifras operacionales como avances: 14.030 prófugos capturados, 43.705 detenidos, desarticulación de 40 organizaciones criminales y 1.193 armas incautadas desde octubre. Sin embargo, estos números operacionales no se han traducido proporcionalmente en una reducción perceptible de la violencia homicida en las ciudades.
La Apuesta por la Inteligencia y la Asesoría Externa
El presidente destacó la participación de expertos del FBI y la DEA en la elaboración de la nueva estrategia nacional, considerándola como un cambio de enfoque respecto a planes «excesivamente teóricos». Jerí expresó confianza en que modelos prácticos como el Plan Bratton lograrán resultados cuando se implementen adecuadamente.
La validación múltiple de datos antes de su presentación, la delimitación cuidadosa de qué «ítems» registran mejoras, y la insistencia en el contexto de debilidad heredada, sugieren una estrategia comunicacional del Ejecutivo para modular expectativas y resguardar la credibilidad presidencial mientras continúa una batalla contra la criminalidad que aún muestra cifras preocupantes en el indicador más grave: homicidios.

