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El presidente del Perú, José Jerí, generó controversia nacional al declarar públicamente que «no son bienvenidos al país quienes oprimieron a Venezuela por años». La declaración, pronunciada durante un acto oficial el 3 de enero de 2026 en Lima, responde al reciente éxodo de altos funcionarios del régimen chavista que buscan refugio en naciones vecinas tras la transición democrática en Venezuela. Esta postura firme del mandatario peruano reafirma la posición del gobierno en defensa de los derechos humanos y la democracia regional.
Las palabras de Jerí se enmarcan en un contexto de tensiones migratorias y diplomáticas en Sudamérica. Con la caída del régimen de Nicolás Maduro confirmada en diciembre de 2025, decenas de exfuncionarios venezolanos han intentado ingresar al Perú solicitando asilo político o visas humanitarias. Sin embargo, el presidente peruano dejó claro que el país no servirá de refugio para quienes, según él, cometieron violaciones sistemáticas a los derechos humanos durante más de dos décadas.
Contexto de la Declaración Presidencial
José Jerí, investido presidente el 28 de julio de 2025 tras las elecciones generales, ha mantenido una línea dura contra el autoritarismo en la región desde el inicio de su mandato. Durante su discurso en el Palacio de Gobierno, el jefe de Estado enfatizó: «El Perú abre sus puertas a los hermanos venezolanos que huyen de la opresión, pero cierra la puerta a sus opresores. Quienes torturaron, encarcelaron y exiliaron a su propio pueblo no encontrarán amparo en nuestra tierra democrática».
La declaración responde directamente a reportes recientes sobre la llegada de aviones privados con exjerarcas chavistas a aeropuertos peruanos. Fuentes del Ministerio del Interior confirmaron que al menos tres vuelos procedentes de Caracas aterrizaron en Lima entre el 30 de diciembre de 2025 y el 1 de enero de 2026, transportando a figuras cercanas al extinto régimen, incluyendo exministros y generales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Postura del Gobierno Peruano
El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado oficial horas después de las declaraciones presidenciales, reafirmando que el Perú adherirá estrictamente a los convenios internacionales sobre asilo y refugio, pero con un escrutinio especial para casos vinculados a violaciones de derechos humanos. La Cancillería anunció la creación de una comisión especial integrada por Migraciones, la Policía Nacional y la Superintendencia Nacional de Migraciones para revisar todas las solicitudes de ingreso de nacionales venezolanos con antecedentes de funcionarios públicos.
Esta medida se suma a las acciones previas del gobierno de Jerí. Desde noviembre de 2025, el Perú ha otorgado residencia temporal a más de 1.2 millones de venezolanos que huyeron de la crisis humanitaria, convirtiéndose en el principal receptor de migrantes del país vecino. No obstante, el presidente ha sido enfático en diferenciar entre víctimas y victimarios: «Protegemos al pueblo venezolano, no a sus verdugos».
Reacciones Políticas y Diplomáticas
La oposición política en el Perú mostró divisiones ante la declaración. Mientras congresistas de Fuerza Popular y Renovación Popular aplaudieron la firmeza presidencial, voces de izquierda como Perú Libre criticaron la postura como «xenófoba y contraria al derecho internacional». El parlamentario Guido Bellido acusó al gobierno de «selectividad discriminatoria» en materia migratoria.
En el ámbito internacional, la declaración de Jerí recibió respaldo de Colombia y Chile, países que han adoptado posiciones similares. El presidente colombiano, Gustavo Bolívar, tuiteó: «Compartimos la visión del Perú: refugio para víctimas, justicia para victimarios». Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores venezolano en su nuevo gobierno interino agradeció la posición peruana y solicitó colaboración para extradiciones pendientes.
Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch emitieron pronunciamientos mixtos. Celebraron la protección continua a migrantes venezolanos, pero advirtieron sobre la necesidad de procesos transparentes para evitar violaciones al principio de no devolución (non-refoulement).
Implicancias para la Migración y la Estabilidad Regional
La política de Jerí impacta directamente en la dinámica migratoria sudamericana. Según datos del RENIEC, más de 1.5 millones de venezolanos residen legalmente en el Perú, contribuyendo significativamente a la economía en sectores como construcción, comercio y servicios. La declaración presidencial busca preservar esta acogida humanitaria mientras se endurecen controles fronterizos contra exfuncionarios sancionados internacionalmente.
Expertos en relaciones internacionales destacan que esta postura fortalece la posición del Perú como líder en la promoción democrática regional. El analista político Fernando Tuesta señaló: «Jerí posiciona al Perú como baluarte contra el autoritarismo residual, alineándose con la nueva arquitectura hemisférica post-Maduro».
El gobierno anunció que impulsará en la próxima Cumbre de la Alianza del Pacífico un mecanismo regional coordinado para el procesamiento de solicitudes de asilo de exjerarcas, priorizando información de inteligencia compartida entre países receptores.
Perspectivas Futuras
Las declaraciones del presidente José Jerí marcan un precedente en la política exterior peruana hacia Venezuela. Con elecciones regionales y municipales programadas para octubre de 2026, el tema migratorio será central en la agenda nacional. Cancillería estima que al menos 50 solicitudes de asilo de alto perfil están en revisión, incluyendo nombres vinculados a la represión de las protestas de 2017-2019.
Esta firme posición presidencial subraya el compromiso del Perú con la democracia y los derechos humanos, diferenciando claramente entre quienes buscan protección legítima y aquellos cuya presencia comprometería los valores democráticos del país.

